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Guía para pintar tu dormitorio y no fracasar en el intento

Esmalte óleo o látex

Lo primero es definir qué tipo de pintura usarás. En el mercado te encontrarás con variadas opciones, siendo las más recurrentes el esmalte al agua, el óleo y el látex. ¿Cuáles son las características de cada una?

**Esmalte al agua**

La gran ventaja de esta pintura es que es podrás encontrar muchos colores diferentes y además es fácil de lavar. Si se mancha, pasa un paño húmedo, y listo. Por otro lado, al ser en base a agua, no tiene olor fuerte y es de rápido secado.

**Látex**

El látex es otro favorito. También puedes encontrar con base de agua, así que al igual que el esmalte, no dejará olor y se secará fácilmente. Es ideal para una primera capa, ya que tiene gran poder cubritivo.

**Oleo**

Esta pintura es en base a aceite, por lo tanto, su secado es más lento. Es ideal para exteriores porque requiere un tratamiento y preparación más sofisticado. Por lo mismo, no es tan recomendable a la hora de pintar un dormitorio.

Terminación mate, brillanté o satinada

El acabado o terminación es otro factor que debes considerar al pintar tu dormitorio. Si optas por el mate, tendrás un muro con poco brillo, pero con un look más moderno, ideal para habitaciones amplias de estilo ejecutivo urbano.

Por su parte, la pintura brillante es perfecta para ambientes más pequeños, ya que ayudará a reflejar la luz, sobre todo si escoges colores claros como el blanco o beige.

Finalmente, el satinado dejará tus paredes con una textura sedosa, característica interesante para un dormitorio, sobre todo si buscas que sea un espacio de relajo.

**La cantidad de pintura **

Para calcular cuánta pintura necesitarás debes considerar dos factores: los metros cuadrados y el rendimiento de la pintura.

Para el primer cálculo, mide el alto y ancho de cada pared y multiplica, para luego sumar los resultados de cada muro.

> Ojo, que siempre es recomendable que te sobre un poco de pintura a que te falte, sobre todo si es un color que vas a mandar a preparar.

**Materiales que necesitarás **

Además de la pintura, es necesario contar con otros materiales y herramientas a la hora de darle un nuevo look a tu dormitorio. Deberás tener lo siguiente:

Brocha para los sectores más pequeños o esquinas.
Rodillo.
Bandeja para pintura.
Cinta adhesiva o masking tape.
Diario o plástico para cubrir el suelo.
Extensor de rodillo para el techo o los sectores más altos.
Espátula para limpiar las gotas de pintura que puedan haber caído al piso.
Traje protector o alguna prenda de vestir que estés dispuesto a ensuciar.

**Manos a la obra **

Ahora que ya tienes la pintura y los materiales adecuados, es hora de ponerse a trabajar.

1. Primero retira todos los muebles del dormitorio, así como lámparas de muro, cuadros, cables, etc. Si puedes sácalos de la habitación o ponlos al centro tapados con una sábana vieja o un plástico.

2. Limpia las paredes con un plumero o paño, sobre todo los rincones.

3. Pega cinta adhesiva en las esquinas de los muros y el suelo, así como aquellas que dan el techo. Repite en los enchufes, interruptores, marcos de ventanas y puertas, y todo aquello que no quieras pintar.

4. Cubre el suelo con plástico o diario.

5. Usa pasta muro o masilla para cubrir grietas o agujeros que hayan quedado de algún clavo, ¡este es el momento! Espera a que seque y luego pasa una lija fina para emparejar la superficie.

6. Comienza a pintar tu dormitorio. Lo mejor es partir por el techo y luego por las esquinas.

7. Continúa con las paredes. Usa el rodillo, cúbrelo con pintura y escurre el exceso en la bandeja. Aplícala en los muros con movimientos largos, de arriba hacia abajo y viceversa. Avanza hacia los lados hasta que el rodillo quede sin pintura. Luego repite el proceso.

8. Cuando hayas dado la primera mano, espera a que se seque bien para continuar con la segunda. Dependiendo de la pintura y el color, será la cantidad de manos que deberás aplicar.

9. Una vez listo, y sólo cuando los muros estén bien secos, retira la cinta adhesiva.

10. Finalmente, pinta los detalles que se te pueden haber pasado, limpia la habitación y vuelve a poner los muebles y adornos en su lugar.